
El tremor volcánico en La Palma ha caído de forma muy significativa en la mañana de este lunes, tal y como se puede comprobar en las últimas gráficas del Instituto Geográfico Nacional (IGN).
Al mismo tiempo, la actividad sísmica se ha reactivado en la mañana de este lunes y se ha desplazado al sur, con 16 terremotos localizados en la zona norte de Fuencaliente, según recoge el IGN, episodios que coinciden con el aparente parón del volcán, que ha dejado de emitir temporalmente lava, humo y ceniza.
El terremoto más intenso se ha localizado a las 06.05 horas y a una profundidad de 10 kilómetros, y en general, todos están por encima de magnitud 2 y a profundidades que oscilan entre los 9 y los 13 kilómetros.
Los científicos analizan esta paralización de emisiones en Cumbre Vieja y desde Involcan señalan que en las ultimas horas el tremor volcánico «ha casi desaparecido», lo mismo que la actividad explosiva estromboliana.
Según el Instituto Volcanológico de Canarias, el tremor volcánico está relacionado con la intensidad de la actividad explosiva estromboliana del volcán. El director técnico del Plan de emergencias volcánicas de Canarias (Pevolca), Miguel Ángel Morcuende, hizo este sábado un llamamiento a los palmeros y a la opinión pública para mantener la calma con la evolución del volcán de Cumbre Vieja. «Estamos ante un evento volcánico fisural de carácter estromboliano, lo que quiere decir que los distintos centros de emisión que van sucediéndose lo hacen a lo largo de una fisura, en este caso en dirección noroeste-sureste, en la que van apareciendo una serie de centros emisores que se pueden ir apagando y aparecer otros nuevos o incluso volviendo a aparecer los ya apagados», dijo durante la rueda de prensa posterior a la reunión del Comité Director del Pevolca.
Pero, ¿por qué cambia la intensidad explosiva? «Si varía la cantidad de gases, si varían las características del magma, cambia su temperatura, cambia su viscosidad, o si cambian alguno de sus parámetros, entonces en el interior de la chimenea las explosiones pueden ser más o menos violentas y lo que sale al aire es más o menos cantidad de ceniza», explicó María José Huertas, petróloga del Departamento de Petrología y Geoquímica de la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense de Madrid.
La experta insistió además en que «es muy difícil de saber» cuánto puede durar una fase más explosiva o cuándo cesará la actividad volcánica. Para hacer un cálculo solo sirven los registros, que indican que el volcán podría seguir expulsando lava entre 24 y 84 días. «En cualquier momento puede venir un nuevo curso de magma más fresco que rellena la cámara y aquello se autoalimenta y vuelve a tener lugar un ciclo más explosivo, como si volviéramos otra vez a la casilla de salida», añadió Huertas.
En cuanto a las fases más explosivas del volcán, Huertas comentó que puede deberse a que la lava se ha encontrado con un obstáculo, al contacto con gases o al toparse con agua. Según Barrera, las nubes blancas indican que el magma entró en contacto con el agua. «Es un proceso muy vivo. A lo largo de una hora puede estar cambiando todo continuamente. Es una cosa muy dinámica. Que cambien los gases, que se caiga un trozo de roca o no te quiero contar nada si encima se encuentra con agua [como en Islandia]», completó Huertas.
El volcán quedará inactivo cuando el conducto por el que en estos momentos está saliendo la columna eruptiva con la ceniza y las fuentes de fuego termine por taponarse. «El conducto en estos momentos, por así decirlo, está vacío porque está saliendo la lava, cuando cese lo que quede en el interior se acabará enfriando y consolidándose». Saber cuándo se producirá esto es todavía una incógnita.
source El volcán de La Palma frena de forma súbita su actividad