
«Será cuando decida el partido y yo lo acataré, porque es lo suyo. Pero si hay unos estatutos y un reglamento, lo tenemos que seguir todos». Así ha insistido Isabel Díaz Ayuso en su propuesta de que el congreso del PP de Madrid que debe elegir una nueva dirección, proceso para el que de momento solo se ha postulado la presidenta del Gobierno regional, se adelante y se celebre «lo antes posible». Ayuso ha hecho estas declaraciones antes de las reuniones de los principales órganos del PP a nivel autonómico y de donde debería salir, en principio, un calendario para el cónclave interno. La presidenta regional ya ha dado por imposible celebrar el cónclave este mismo año, como quería, y ahora pelea porque sea antes de marzo de 2022.
«Yo no estoy para presionar a nada ni a nadie», ha dicho Ayuso a los periodistas en la puerta de la sede, en la madrileña calle de Génova. Un edificio que, según sentenció este jueves la Audiencia Nacional, fue reformado con dinero negro proveniente de la caja B del PP que gestionaba el extesorero Luis Bárcenas.
Sobre el asunto, Ayuso ha pasado de puntillas: «Tengo bastante carajal con lo mío como para irme a otros ámbitos, estoy en el autonómico». Una respuesta que sirve para constatar la tensión que hay en el seno del partido y el riesgo de que el conflicto, que pareció superado en la convención nacional del PP, en la que Ayuso dijo en público que no tiene ninguna intención de dar el salto a la política estatal mientras Pablo Casado esté al frente, se encone y ponga en riesgo la supremacía de la derecha en Madrid.
Ayuso insiste en que acelerar el congreso interno es lo lógico. «No es una cuestión de presionar, espero que se celebre lo antes que se pueda porque es lo mejor para los programas, para los candidatos, para recoger la fuerza del 4M y trasladarlo al resto de la Comunidad», ha asegurado. La presidenta madrileña ha intentado tener un tono conciliador. «Si hay alguien que tiene alguna discrepancia estoy obligada a convencerle de que este paso que voy a dar es el mejor para la casa«, ha defendido. Para ello tendrá, ha añadido, «toda la paciencia».
«Es mi responsabilidad que no haya ni divisiones ni que se alimente lo que no había hasta la fecha», ha zanjado. También ha desmentido que esté promoviendo llevar a su partido a los tribunales si al final se plantea el congreso para una fecha posterior a marzo de 2022.
Pero la jefa del Ejecutivo madrileño no ha dejado pasar la oportunidad de volver a plantear la importancia estatal de su figura, su relevancia en la política española, al mismo nivel que su jefe de filas, Pablo Casado. «Ahora mismo España nos está mirando y nos necesita», ha dicho. Para añadir: «Y desde luego también necesita que la Comunidad de Madrid siga siendo un contrapeso político como lo es hoy, y para eso es importante pensar en el final».
A la reunión en Génova también ha asistido la expresidenta Esperanza Aguirre, quien continúa su pugna con Pablo Casado en apoyo de Isabel Díaz Ayuso. La exlideresa el PP de Madrid ha exigido a su llegada que no haya «más dilaciones indebidas» y se convoque cuanto antes el congreso autonómico.
«Hay que tener en cuenta que tanto la ley de partidos políticos como los estatutos del partido dicen que no se pueden pasar más de cuatro años sin que se convoque el congreso. Este partido fue condenado porque un afiliado recurrió la no convocatoria del Congreso en el 2015 y el Tribunal Supremo le dio la razón, porque dijo que los afiliados tienen que expresarse», ha asegurado.
La exdirigente madrileña ha indicado que llevan en esta situación «mucho tiempo» y por ello ha reiterado su crítica a que se quiera dilatar «aún más» el Congreso que no se celebra desde el 2017. «Nosotros no convocamos el Congreso, lo tiene que convocar la Nacional. Va a quedar claro el sentir de la Junta Directiva, que ya cuatro años son suficientes para que sean elegidos», ha declarado.
A la reunión también han acudido dirigentes alineados para evitar que Ayuso concentre un gran poder en Madrid, algo que en el pasado condujo al partido a importantes broncas internas. El primero en hablar a su llegada ha sido el alcalde de la capital y portavoz de la ejecutiva de Pablo Casado. José Luis Martínez Almeida ha defendido que el resultado de las elecciones del 4 de mayo no es solo mérito de Ayuso, sino también «del trabajo de todo el partido».
Su concejala de Cultura, Andrea Levy, también ha señalado a la presidenta madrileña, aunque sin citarla. «Se equivoca el que tiene otra preocupación que no sean que Casado sea presidente del Gobierno», ha dicho. «Lo más importante es seguir siendo ejemplares y no polémicos», ha concluido.
Por su parte, el vicesecretario de Comunicación, Pablo Montesinos, ha planteado que en el partido deben «remar todos juntos para que Pablo Casado sea presidente del Gobierno».