
El PNV no presentará una enmienda a la totalidad a los Presupuestos Generales del Estado, según ha confirmado este viernes en rueda de prensa el portavoz de la formación nacionalista vasca, Aitor Esteban. La decisión del partido jeltzale, habitual socio del Ejecutivo, da aire al Gobierno el día en el que finaliza el plazo para presentar las enmiendas a la totalidad que sí han registrado fuerzas como el PP, Vox, Ciudadanos, la CUP o Coalición Canaria, y que se debatirán en el Pleno de la próxima semana.
«Hemos llegado a un acuerdo político de la asunción íntegra del Ingreso Mínimo Vital, que después las instituciones se encargarán de precisar. Es algo que restablece la confianza y nos permite avanzar en la negociación del Presupuesto», ha dicho Esteban, que ha asegurado tener «cierto optimismo» para aprobar las Cuentas, aunque aún no está cerrado ningún pacto. Entre los puntos en contra, Esteban ha citado la desaparición de «proyectos de envergadura» e «infraestructuras» del proyecto del Ejecutivo. También la «desinversión» que se ha producido tanto para Euskadi como Navarra. «Confiamos en que con enmniendas parciales vayamos logrando un acuerdo», ha zanjado.
Según ha explicado Esteban, en la negociación con el Gobierno ha estado involucrado también el Gobierno Vasco, y ha querido poner en valor especialmente el papel de la vicelehendakari, la socialista Idoia Mendia. Fuentes de la formación nacionalista han asegurado que «los últimos flecos» del acuerdo para descartar la enmienda a la totalidad se han cerrado este mismo viernes por la mañana, aunque han afirmado que las conversaciones ya estaban «avanzadas» hasta entonces.
Asimismo, han explicado que el PNV comparte las reivindicaciones de ERC respecto a la ley audiovisual, una de las grandes exigencias de los republicanos en la negociación de los Presupuestos.
Tampoco habrá enmienda a la totalidad por parte de EH Bildu, según confirmaba a primera hora la portavoz de la formación independentista, Mertxe Aizpurua, en una entrevista en Euskadi Irratia, por lo que la incógnita sigue estando en lo que hará ERC, el otro socio habitual del Gobierno, que a esta hora mantiene reunida a su Ejecutiva y tiene previsto anunciar si presenta enmienda a la totalidad en los próximos minutos.
Las políticas económicas eran una de las principales exigencias de los nacionalistas vascos en la negociación de las nuevas cuentas. Pero además, el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, lleva semanas asegurando que hablar de Presupuestos «es muy importante para afianzar la confianza y, para generar más en el futuro». De esta forma, el PNV quería comprobar, dijo, que «algunas cosas que estaban pendientes de ejecución, no estrictamente presupuestarias, ya se encarrilan definitivamente».
El líder del PNV se refería a compromisos adquiridos tanto para apoyar la investidura de Sánchez, en 2020, como para aprobar los Presupuestos de 2021. «No es chantaje. Si compromisos que tú has asumido, no se cumplen, ¿con qué seguridad vamos a ir nosotros a una negociación de cosas para el futuro?», se preguntó Ortuzar hace unas semanas.
Los dos grandes puntales, además de la cuestión energética, son el el traspaso a Euskadi de la transferencia íntegra del Ingreso Mínimo Vital (IMV), un objetivo logrado finalmente en la negociación, y el impulso de las obras para que el tren de alta velocidad llegue a las tres provincias vascas. El primer asunto ha enfrentado con dureza en los últimos meses al portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, con el ministro de la Seguridad Social, José Luis Escrivá, que hasta ahora se resistía a poner un calendario para dicha transferencia.