
Una nueva boca eruptiva ha surgido el pasado sábado en el sureste del volcán de La Palma, tras el el derrumbe parcial del cono principal, y discurre en el área del Corazoncillo San Nicolás (Las Manchas). El director técnico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca), Miguel Ángel Morcuende, la ha denominado colada 10, siguiendo la nomenclatura de la Unión Militar de Emergencias (UME). Las primeras observaciones indican que avanza lentamente, tras detenerse en la jornada anterior, por la «alta densidad» de material piroclástico, que provoca que gane en viscosidad y se frene.
La tendencia es que se una a la colada más cercana, en este caso, la primigenia que alcanzó el mar formando un delta lávico. «Eso sería una buena noticia», señaló, pero aún es pronto para vaticinar su comportamiento con seguridad.
Con esta nueva boca, el volcán de La Palma mantiene cuatro centros de emisión de lava activas de un total de diez que se han registrado. La número 8, que entró en el barrio de La Laguna y obligó a evacuar otros cinco núcleos poblacionales (Las Martelas, La Condesa, Cuesta Zapata, Marina Alta y Marina Baja), se mantiene parada a las puertas de la iglesia y el colegio. Morcuende ha explicado que esta colada tiene «una alta carga de remanso» en su parte trasera, pero advierte que «puede moverse en cualquier momento».
En general, se ha observado un cambio de orientación del canal lávico situado a la salida del centro emisor del flujo, migrando ligeramente al oeste y luego ramificándose en canales y tubos volcánicos. Pero sigue discurriendo por el flanco norte y baja por las coladas previas.
Morcuende también destacó que se ha registrado un aumento «notable» de la sismicidad intermedia y profunda en La Palma, con un terremoto de magnitud 4.9 el pasado sábado a 38 kilómetros de profundidad, el máximo detectado, que han sentido poblaciones de los municipios afectados y de otras zonas. La portavoz del comité científico del Pevolca y responsable de la red de vigilancia volcánica del Instituto Geográfico Nacional (IGN), Carmen López, ha añadido que no se registra sismicidad superficial.
López ha recordado que el volcán mantiene la erupción fisural alternando fases efusivas con episodios explosivos. La última medición de emisión de dióxido de azufre (SO2), realizada el pasado sábado, fue de 3.200 toneladas, y la altura de la nube de cenizas, de 3,2 kilómetros.
La disposición de la nube de ceniza y dióxido de azufre está en dirección oeste-noroeste, con una la previsión de vientos que la llevará al suroeste desde el foco eruptivo. De esta manera, las condiciones meteorológicas estimadas para la jornada de este domingo prevén un escenario favorable para la operatividad aeronáutica. Y se prevé que la lluvia continúe siendo débil y escasa, en las vertientes este y norte.
En cuanto a la calidad del aire, el sábado hubo concentraciones puntuales de SO2 en las estaciones del Valle de Aridane y en Puntagorda, y la de partículas finas ha «mejorado notablemente» en las últimas horas.
Según los últimos datos de Copernicus, el monitoreo de la zona del volcán revela que la lava ha cubierto hasta el momento un total de 891,9 hectáreas, afectado o destruyendo hasta el momento 2.270 edificaciones e infraestructuras.
De las infraestructuras dañadas por la lava, 2.143 han sido destruidas y 127 han sufrido daños; mientras que respecto a las carreteras, son 65 los kilómetros de vías sepultadas y otros 3,5 kilómetros que podrían tener daños.La superficie agrícola afectada por la lava es de 259,82 hectáreas, casi 14 más que hace 48 horas, de la que 145,61 hectáreas son plataneras.
Morcuende también detalló que en complejos hoteleros hay 439 personas que se han visto obligadas a desalojar sus viviendas: 376 en el Hotel de Fuencaliente y 63 en el Hotel de Los Llanos de Aridane; y hay 46 personas dependientes en centros sociosanitarios de la isla.
source El volcán de La Palma abre una nueva boca hacia el sur y mantiene cuatro centros de emisión de lava