
Ha costado más de dos años que la principal promesa electoral con la que Isabel Díaz Ayuso concurrió por primera vez a los comicios de 2019 se vaya a cumplir. Pero ha llegado ahora para que entre en vigor en año preelectoral y mientras la presidenta de la Comunidad de Madrid está inmersa en una guerra interna con la dirección nacional de su partido, el PP: la rebaja «histórica» de impuestos que situará a Madrid como la región con el IRPF más bajo del país –solo estaba empatada ahora con Canarias que aplica el componente de insularidad–.
La propia Ayuso que hace una semana decidía ausentarse de la presentación de los presupuestos para 2022, ha querido este miércoles anunciar personalmente la ley que hará posible esta rebaja de tributos que mermará la recaudación de la Comunidad de Madrid en 334 millones de euros, según ha indicado el consejero de Economía y Hacienda, Javier Fernández-Lasquetty.
«Es una buena noticia para los contribuyentes, para las clases medias», ha asegurado la presidenta regional al arranque de la rueda de prensa tras el Consejo de Gobierno que ha aprobado el proyecto de ley. «Hemos hecho realidad uno de los compromisos de este gobierno, que es la rebaja de impuestos histórica», ha continuado para presentar el proyecto legislativo tendrá que ser ratificado ahora en la Asamblea de Madrid. La medida, una vez aprobada en el parlamento regional previsiblemente con el apoyo de Vox, entrará en vigor en 2022, año preelectoral.
La rebaja del IRPF llevada a cabo hasta ahora en la región, que reducirá 0,5 puntos en cada uno de los tramos autonómicos, así como la supresión de todos los impuestos propios, convirtiendo a Madrid en la única comunidad sin este tipo de tributos.